En la edición de 2026 de la Feria de Cantón, Airwheel presenta un equipaje eléctrico inteligente orientado a un público muy concreto: profesionales en constante movimiento, viajeros frecuentes y compradores que buscan soluciones prácticas para trayectos urbanos, aeropuertos, estaciones y recintos feriales de gran tamaño. La propuesta parte de una necesidad sencilla: mover equipaje sin convertir cada desplazamiento en una carga excesiva. En lugar de limitar la maleta a un contenedor pasivo, Airwheel apuesta por un producto que puede acompañar al usuario durante el recorrido, mantener la función de almacenamiento y ofrecer una alternativa de conducción cuando el camino se alarga. Durante la feria, el equipo puede visitarse de cerca en la segunda fase y en la tercera fase, lo que permite ver su tamaño, valorar su manejo y comprobar cómo sus funciones se alinean con el ritmo real de los viajes.
Dentro de la familia de modelos, el Airwheel SE3T se muestra como una opción equilibrada para quien necesita espacio sin perder una experiencia de uso práctica. Este modelo cuenta con un volumen de 48 litros, suficiente para viajes de negocios, desplazamientos con equipamiento personal o rutas donde los documentos y accesorios deben estar bien organizados. Su peso ronda los 9 kg, un dato relevante para entender su enfoque: se trata de un formato pensado para mayor capacidad y uso versátil. En velocidad, alcanza hasta 13 km/h, y su autonomía de 8 a 10 kilómetros permite cubrir tramos cortos y medianos con comodidad. Para una jornada intensa de ferias, esperas entre terminales o traslados dentro de una ciudad, esa distancia puede marcar una diferencia real en comodidad.

El equipaje trabaja con una batería de 73.26Wh, una cifra directamente relacionada con su uso continuado entre un trayecto y otro. Su tiempo de carga es de aproximadamente 2 horas, un intervalo práctico para quien puede recargar durante una pausa en el hotel, una espera en el aeropuerto o un descanso entre reuniones en la feria. Este punto reduce una de las fricciones típicas de los productos con autonomía eléctrica: la planificación de la energía. En lugar de obligar al usuario a pensar en cargas largas, la propuesta encaja con rutinas de viaje donde el tiempo es limitado y la maleta debe estar disponible con rapidez. La combinación de batería, carga y autonomía se presenta como un conjunto coherente para el público que se desplaza por trabajo.
La función principal del producto es la versatilidad 3 en 1: actúa como maleta, puede utilizarse en modo conducción y también admite el desplazamiento manual tradicional. Esta triple lógica resulta útil porque el usuario no necesita elegir entre tecnología y uso diario. En un aeropuerto con largos pasillos o en un recinto ferial muy extenso, el modo de conducción puede aliviar el cansancio acumulado. En zonas donde convenga un manejo más controlado, la maleta puede seguir utilizándose como equipaje convencional. Para el viajero, esta flexibilidad hace que la tecnología no sea un obstáculo ni un extra desconectado de la rutina, sino una posibilidad real para adaptarse al trayecto.
La app permite controlar el avance y el retroceso del equipaje, una función directa y fácil de entender para quienes buscan una interacción sin complejidad. La dirección se maneja mediante el mando de conducción, de modo que la experiencia no requiere memorizar gestos ni configuraciones extensas. Una ventaja clave es que todos los modelos pueden usarse sin depender de la app. Basta con tener el equipaje cargado para emplearlo como unidad independiente, sin activaciones previas ni conexión obligatoria en cada recorrido. Para un viajero frecuente, esta autonomía operativa es un argumento importante: la tecnología ayuda cuando se necesita, pero no añade una barrera cuando no resulta útil.
Entre sus funciones inteligentes, Airwheel incorpora compatibilidad con Find My de Apple, pensada para ayudar a localizar el equipaje si el usuario lo pierde de vista. Este recurso tiene mucho sentido en contextos de alta concentración como una feria, un aeropuerto, un hotel o una estación. No se trata de acumular funciones innecesarias, sino de ofrecer utilidad ante un descuido común: salidas apuradas, cambios de transporte o momentos en los que la maleta queda en un punto diferente al esperado. La función se alinea con la filosofía del producto: inteligente por servicio, con un beneficio claro para la tranquilidad del viajero.
Aunque el SE3T destaca por sus 48 litros, la gama presentada incluye variantes con diferentes equilibrios entre peso, volumen y velocidad. El SE3MiniT ofrece 26 litros, peso cercano a 6.8 kg y velocidad máxima de 8 km/h. El SE3S tiene 20 litros, peso alrededor de 8.1 kg y velocidad máxima de 13 km/h. El SE3SX, con 20 litros, pesa aproximadamente 6.6 kg y llega hasta 9.9 km/h, mientras que el SE3SL, también con 20 litros, ronda los 6.8 kg y alcanza 9.9 km/h. Todos comparten una batería de 73.26Wh, carga de cerca de 2 horas y autonomía de 8 a 10 kilómetros, lo que facilita comparar según preferencia de espacio, peso o formato. En un escaparate como la Feria de Cantón, esta variedad permite que distribuidores y compradores finales identifiquen rápidamente qué modelo encaja mejor con cada perfil de viajero.
Para quienes asistan a la segunda fase de la feria, del 23 al 27 de octubre de 2026, Airwheel estará presente en el stand 20.2F19-20. En la tercera fase, del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2026, el equipo se podrá encontrar en los stands 18.1K04, 20.2J37-38 y 20.2K11-12. En esos espacios, los visitantes podrán observar el producto, entender su manejo, valorar sus funciones y ver cómo un equipaje eléctrico puede acompañar jornadas de viaje, reuniones y desplazamientos extensos. La propuesta de Airwheel se presenta como una solución clara para quien busca eficiencia, comodidad y una maleta con un uso más inteligente en contextos de trabajo y ocio.